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Los Viejitos

 


Los Viejos

 

Quizá, muy probablemente, usted que está leyendo esta columna es uno de los que cree que esta época es una muy buena, para vivir una vida excelente, dejándonos guiar por lo que nos gusta y/o nos representa. Aunque aún todavía existan problemas de odio hacia estas culturas que suelen pasar de manera concurrida, pero no con la misma frecuencia que hace algunos años. Y por eso existen las personas viejas, no solo porque la edad va causando problemas físicos, si no porque se siguen quedando retardados en sus épocas, con sus mismas costumbres y su característico conservadurismo de siempre, todo lo normal y lo básico de los ancianos decrépitos de hoy en día.

 

Pero así como nosotros los podemos ver como: tiernos, llenos de historias y anécdotas, agradecidos con la vida, encantados con su pasado, sus amigos y su familia. Pueden llegar ha ser la peor porquería que haya parido la tierra, llenos de discordia y odio, y con una -para nada extraña- sed de confrontación y debate. Son demasiado amargados, aburridos y callados, aunque también pueden ser personas que cada rato gritan y que joden todo el tiempo. Les encanta vivir enojados, y odian a los que su sagrada boca contradicen.

 

Aunque, nosotros lo veamos a veces con sátira, eso es perjudicial, demasiado perjudicial, en exceso, yo diría. Porque derivan problemas como la homofobia, el racismo, el machismo, el odio a nuevas costumbres y el odio a culturas étnicas. Un ejemplo muy conocido y que yo di hace muy poco, en una de mis columnas llamada ‘La Homofobia’ que también pueden encontrar en este blog, nombré a un grupo de personas homofóbicas persiguiendo a dos muchachos homosexuales porque se estaban besando y disfrutando del día en un parque. Fue lo más hijueputa que pude ver años, porque en el vídeo se reflejaban dos señoras, viejas, feas, repudiables, asquerosas, deleznables y consumidas por los años, con un palo intentando a toda costa, golpear a los muchachos, y lo lograron. Se vio claramente, como es que en sus épocas no era tan representativo el amor homosexual, el palo del resabio porque ahora si lo es.

 

También, son muy racistas y amantes de la xenofobia. Un día iba con mis familiares en un Transmilenio, que -como de costumbre- estaba lleno y habían personas paradas. En esas, como es usual se subió un vendedor ambulante a hablar la misma mierda que hablan todos los vendedores ambulantes para que les compren y les ayuden a pagar el hospedaje. El vendedor ambulante que se subió era venezolano: con lo cual ya podemos percibir como fue recibido. La gente -como es costumbre también- lo ignoró, hizo caso omiso al muchacho y sus peticiones para que le compraran, entonces se enojó un poco en significado de frustración. Al parecer él no había vendido nada en el día y todavía no lograba completar su meta; es en ese momento que un viejo malparido -porque no hay otra forma de llamarlo- que empezó a decir que los venezolanos migrantes que venían a Colombia, solo lo hacían para robar, para vender cosas podridas o solo para hacer estorbo y quitarles los beneficios a los colombianos, lo pero de todo es que lo dijo en presencia del vendedor ambulante extranjero, quién al parecer era un muchacho de tan solo 15 años, que después se puso a llorar y dijo algunas palabras, eso si, sin decir una sola malsonante.

 

Otro día, estaba comprando carne muy cerca de mi casa, y había un grupo de personas negras e indígenas, vestidos muy mal, al parecer desplazados y en situación de pobreza extrema. Ellos se sentaron en una cuadra en la que no circulan vehículos, en forma de círculo. Cada uno colocaba en la mitad sus maletas y todo lo que poseían, pues al parecer, iban a pasar la noche ahí. Los vecinos de la cuadra, fueron -la mayoría- muy amables, cordiales y respetuosos con estas personas. Les dieron cobijas, comida y algunas almohadas. Ellos con mucho respeto y gratitud las recibían. Todo bien, hasta que llegó un señor mayor, de unos 60 años para ser exactos. Ese señor, en especial, es dueño de unos restaurantes en el barrio y tiene mucho dinero. También tiene muchas casas y lujosas camionetas. Vive con su esposa y su nieta menos, en lo que por la fachada se ve, la mejor casa del vecindario. Llegó a pie, ya apenas vio a este grupo de personas, los insulto a lo que marca: no puedo decir con exactitud, porque no recuerdo muy bien, pero les dijo algunas frases que sobrepasaban el racismo. Los vecinos se conmocionaron y trataron mal a este señor por ser tan irrespetuoso, a él no le importó, insultó a los vecinos y se fue para su casa enojado.

Como conclusión amigos lectores, los ancianos pueden verse como muy buenos, santos, sagrados y tiernos. Pero esconden una fiera asquerosa dentro de su ser. Se vuelven agresivos y mezquinos, una completa barbaridad. Gracias por leer.

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