
Si Fuera Dios
¿Ser o no ser? Esa es la pregunta que todo profesional, a su
inicio en el mundo laboral, se hace. Definitivamente vivimos en un mundo en el
que triunfar es muy complicado, y en donde la existencia no tiene sentido. Por
eso hay gente que, a toda costa, a la vida le busca una razón. Esa misma,
proviene de un ser místico y cómico, llamado Dios. Sencillamente, es realmente
inútil la creencia en alguna religión, pero yo no puedo estar seguro de que un
ser increíble como este exista. Yo no soy quien puede deducir eso, porque de
esta vida no he pasado.
Pero, aunque mis opiniones sobre Dios y todas las criaturas
poderosas que gobiernan el universo a su gusto, es muy cerrada y llega a
ofender, a mí me importa un culo, si a alguien le ofende lo que opino, me da
sinceramente igual, y me causan risas sus críticas, yo creo que eso es lo que
me ha hecho amante de los haters. Pero, con dios es diferente, por todavía
dudo, y mucho.
Por eso, yo siempre me imagino y me pongo en los zapatos de
ese ser. ¿Qué es lo que haría yo en este cruel mundo si fuera el creador? Esa
respuesta, la explicaré hoy en esta columna, aquí es donde les diré que haría
Javier Cortés si es el Dios todopoderoso, y si no le importa deje de leer y lárguese,
o no, mejor quédese para burlarme de usted.
Mi Hermosa Vida.
En el mundo del cristianismo, se suele hablar en el génesis,
que los primeros seres humanos que existieron se llamaron Adán y Eva. Dios creó
primero a Adán, era un hombre desnudo en un jardín hermoso llamado el Edén. No
existía la ropa ni los taparrabos, porque no se sentía avergonzado porque aún
Dios no les había dado el poder de ese sentimiento. Después este hombre se
sentía solo, y Dios no soportó ver a su creación con tristeza, entonces cuando
dormía Adán, Dios tomó parte de su costilla y creó a Eva.
Es en ese entonces, cuando ellos viven una vida muy feliz en
el jardín, les ponen los nombres a los animales y disfrutan comiendo de unos
deliciosos frutos viviendo en un mundo que parece perfecto. Después Dios los
pruebo, y aquí es donde quiero llegar; él le dio a sus hijos algo que conocemos
como libre albedrío, es decir, que ellos tienen la posibilidad de elegir sobre
sus vidas, y toda su acción tendrá su reacción.
Él puso un árbol, hermoso y frondoso, que tenía muchos
frutos y se veían deliciosos. Ese árbol era para conocer el bien y el mal, o
algo así, y Dios había dado la orden de no comer de ese fruto. Tiempo después
la piroba de la Eva, decidió comer de esa mierda por una serpiente que era como
el diablo o algo así.
Aquí viene la primera conclusión y es que, si fuera Dios, yo
sería un malparido. Haría un hermoso mundo, así como el cielo, porque seríamos
eternos. Todo aquel que decida: robar, traicionar, matar o alguna cosa mala,
será duramente castigado. Lo llevaré al infierno por toda la eternidad sin
misericordia. Sufrirá de latigazos por, por lo menos, 30 días y 30 noches, será
obligado a comer mierda seca y a beber fríamente orina de demonios, o si no,
sufrirá peor.
Eso hará que el ser humano, como es y con su esencia,
aprenderá fácilmente a entender que tomar la decisión de hacer el mal es
inútil. Porque al encontrarse con un mundo perfecto, en el que vive por calles
de oro y tiene de todo, para que putas hay necesidad de robar, asesinar, o
incluso, secuestrar. Sería algo muy reflexivo, que haría al ser humano más
serio, más bueno, más inteligente, humilde y sencillo, algo de lo que nunca me
arrepentiría.
Yo viviría entre todos los seres humanos, en un gran
castillo, muy lujoso y con todo lo que me gusta. Disfrutaría en mi balcón
viendo a mis caballos correr, mientras estoy sentado en mi cómodo y lujoso
trono, mientras me delito degustando un delicioso licor de wisky con café, y
unas deliciosas tortas, o comida exquisita. En las tardes, me iría con todos
mis amigos y amigas a mis piscinas y haría una fiesta. Me relajaría en mi
jacuzzi mientras escucho hermosas canciones y tomo trago fino. Traería a tocar
a mi castillo a mis grupos favoritos y mis servidores atenderían a mis
invitados con mucha altura.
Cuando sea la hora de cenar, antes de dormir, lo haría
disfrutando de un hermoso espectáculo. Mientras disfruto de mi festín, en una
gran pantalla, veo como sufren los malos, aquellos a quienes les he dado el
escarmiento y se lección, y si me da sentimiento, los dejo volver al mundo
normal, pero si no, me reiría y los dejaría ahí. Después de comer y beber,
procedo a ir a dormir en mi cómoda y enorme cama, en la que descansaré después
de darme un baño en aguas calientes para disfrutar aún más de la comodidad y de
mi privilegio de ser el creador del mundo.
Al día siguiente, como de costumbre, me levantaré muy temprano
y practicaré algún deporte en mi patio. Después, me iré a mi comedor y
disfrutaré de mi merecido desayuno, lavaré mi cuerpo y empezaré a trabajar por
el humano en mi oficina. Veré que tareas hay pendientes y pediré a mis súbditos
que me colaboren en la labor. Después me iré en uno de mis carros deportivos a
recorrer la ciudad, quizá ver un partido de fútbol y del día en la ciudad.
Así viviré como un rey, cuidando a mis hijos, haciéndome
visible y creando un mundo perfecto sin nada de egoísmos.
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